Las investigaciones en ingeniería de las reacciones químicas, y en catálisis en particular, se pudieron iniciar en Santa Fe debido a la actividad pionera en investigación científica y tecnológica que realizó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) con el apoyo local de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

El CONICET fue creado en 1958 y al año siguiente inició el sistema de becas internas, ofreciendo una a cada Universidad Nacional del país. Al año siguiente, crearon las becas externas también ofreciendo una a cada Universidad. Así, durante 1958-59 salieron del país los primeros becarios externos del CONICET. Al regreso de los mismos el Consejo implementó el sistema de subsidios que permitió la instalación de los equipos necesarios para estos investigadores. Así se creó en esta Facultad el primer laboratorio en universidad latinoamericana para la determinación de propiedades físicas de catalizadores y otros materiales porosos. Se adquirieron porosímetro, sortómetro para la determinación de propiedades texturales, prensa para determinación de propiedades mecánicas, equipo de análisis térmico-diferencial y reactor y cromatógrafo para el estudio de reacciones. Se firmó convenio entre la FIQ y el CONICET creando un sistema nacional para la determinación de propiedades físicas.

Se realizaron investigaciones en varias áreas de la ingeniería de las reacciones químicas y en procesos unitarios que luego, a medida que se incrementaron los temas y el personal, se fueron focalizando en catálisis heterogénea. Los trabajos se realizaban en los laboratorios de la Cátedra de Procesos Unitarios y para dar mejor organización a los mismos, la Facultad creó en 1969 el Instituto de Catálisis.

En esa época el país estaba en crecimiento industrial, se establecieron nuevas plantas petroquímicas, muchas de ellas fueron las primeras no sólo del país sino en América Latina y así se empezó  a producir una serie de elementos que hacen al confort moderno: detergentes, fibras artificiales, plásticos, insecticidas, solventes, etc. Esto trajo un gran interés por la catálisis y los catalizadores dado que el 95% de las reacciones químicas que ocurren en los procesos petroquímicos se llevan a cabo con la intervención de catalizadores. También los principales productos de la industria químicas: ácido sulfúrico, ácido nítrico, alcoholes, aldehídos, cetonas, etc. se producen por procesos catalíticos.

Dada la importancia de la industria petroquímica en el país en la década del 70, el Instituto de Catálisis se transforma en 1978 en el actual Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica –INCAPE- por convenio de asociación entre el CONICET y la UNL. La denominación Petroquímica en el nombre del INCAPE se debe a que en el momento de su creación, la mayoría de las investigaciones estaban relacionadas con ese tipo de industria. Había proyectos de investigación conjunta y de transferencia tecnológica con YPF, Petroquímica General Mosconi, Atanor, Brave Energía, Maleic, etc., empresas que estaban instalando plantas nuevas o aumentando su producción, y se estudiaron catalizadores nuevos o mejoras en los existentes, modificación de las condiciones operativas, o en los catalizadores, para aumentar el rendimiento, para disminuir la desactivación del catalizador, también se realizaron estudios en modelado del sistema reaccionante y del reactor, etc.

El primer director del instituto fue el Ing. José Miguel Parera, uno de los primeros becarios externos de CONICET. A su regreso al país y a la Facultad de Ingeniería Química (1959/60), después de realizar  una residencia en el Imperial College of Science and Technology de la Universidad de Londres trajo la catálisis  (por entonces una disciplina nueva) para ser desarrollada dentro de la Facultad.

Desde el año 2000 asumió la dirección el Ing. Alberto Antonio Castro, quien había sido vicedirector desde el año 1984. El 10 de septiembre de 2012 falleció el Ing. Parera. En su homenaje, el INCAPE hoy lleva su nombre.  La Cámara de Diputados de Santa Fe lo declaró “Santafesino Notable» por su reconocida trayectoria profesional y como investigador pionero de la catálisis.
En Junio de 2013, en la Facultad de Ingeniería Química, en forma conjunta el CONICET y la UNL designaron al Dr. Ulises Sedran en el cargo de director del INCAPE. En esa oportunidad, la Dra. Raquel Chan, directora del CONICET Santa Fe, junto al vicerrector de la UNL, Arq. Miguel Irigoyen, destacaron la importancia de que se regularicen los cargos de directores. En el marco del convenio suscripto por ambas instituciones en el 2012, éste es el primer cargo de director, del conjunto de institutos del CONICET Santa Fe, que se resuelve mediante concurso.